Articolo tratto da La Provincia del 4 di agosto 2025
Del redescubrimiento a la evangelización (por Alfonso Licata)
La voluntad de evangelizar las Islas no esperó a la conquista castellana. El primer intento significativo de institucionalizar la misión evangelizadora se remonta al papa Clemente VI
El interés y la influencia de la Iglesia Católica en el archipiélago canario, a partir del redescubrimiento por parte del navegante italiano Lanzarotto Malocello en 1312, fueron profundos y multifacéticos. Este evento marcó el inicio de una era de crecientes contactos europeos y, en consecuencia, el comienzo de procesos de evangelización y debates sobre la esclavitud. La Iglesia jugó un papel crucial en la conformación de la historia de Canarias, a menudo encontrándose en una posición ambigua entre la defensa de los derechos humanos y la justificación de la conquista.
Es crucial subrayar que la voluntad de evangelizar las Islas Canarias no esperó a la conquista castellana. El primer intento significativo de institucionalizar la misión evangelizadora papal se remonta al pontificado del papa Clemente VI. Ya en 1344, el papa Clemente VI, con la bula Tua devotionis sinceritas, manifestó explícitamente su intención de evangelizar las Islas. El 7 de noviembre de 1344, el Pontífice instituyó formalmente el Obispado de la Fortuna (Fortunatae Insulae), cuya sede estaba teóricamente establecida en las Islas, aunque su jurisdicción y operatividad efectivas eran aún muy vagas.